En Baleares, el modelo turístico muestra síntomas de agotamiento: presión sobre el territorio, falta de equilibrio entre residentes y visitantes, empleo estacional y bajo valor añadido. No se trata solo de atraer más turistas, sino de construir un turismo más justo, sostenible y alineado con las necesidades reales del entorno y del tejido empresarial local.
Sabemos que vivimos un momento de incertidumbre en el turismo y la hostelería. La preocupación crece: menos reservas, márgenes más ajustados y un cliente cada vez más exigente. En este escenario, no podemos quedarnos parados.

Desde HORECA Baleares no nos escondemos: hablamos claro y afrontamos los problemas del sector. Pero, sobre todo, actuamos.
Nuestra feria nace y crece como un espacio donde no solo se expone, sino que se reinventa el negocio.




